Este vino, elaborado 100% tempranillo, sigue una tendencia muy actual en cuanto a fermentación y maduración, ya que ha estado el tiempo justo en barrica para absorber los aromas y el tono del roble francés; en total han sido seis los meses que ha estado en barrica, más otros dos en botella, para asentarse de manera definitiva antes de acceder al mercado, en una tirada de sólo 5000 botellas, lo que le hace todavía más apreciable.
Rojo picota muy cubierto en tonos morados que denotan su juventud. En aromas se aprecia fruta en plenitud de madurez que transporta a los aromas típicos de la vendimia. En boca es largo y untuoso, denso y estructurado, pero sin agresividad, con taninos dulces y maduros que se prolongan largamente en el final de la degustación con una sensación de plenitud y complejidad.

