Síntomas:
Además de
dolor persistente e hinchazón, también
puede haber una sensación de raspadura o
crepitación al mover el tobillo de un
lado a otro. Si siente esto de una forma
más suave y menos persistente, puede
tratarse sólo de un esguince del tendón
de Aquiles.
Causas:
Las causas
principales son correr en exceso, un
cambio de superficie (como correr
pendiente arriba si no esta
acostumbrado), un aumento repentino de
kilometraje o llevar calzado inadecuado.
Tratamiento:
Descansar y
poner hielo. Tenga un cuidado especial
con el uso de medicamentos
antiinflamatorios, que pueden enmascarar
una lesión y una posible rotura. Cuando
pueda correr, los ejercicios de levantar
los talones pueden disminuir el
estiramiento al que se somete el tendón
durante el entrenamiento.
Prevención:
Es esencial
llevar zapatillas capaces de
absorber los impactos, y tendrá que
asegurarse de que no se ejerce presión
sobre el tendón de Aquiles,
especialmente por parte de alguna
lengüeta en el talón. Realizar de forma
adecuada el calentamiento y los
estiramientos limita la tendencia a
sufrir tendinitis. Asegúrese de que está
preparado antes de aumentar su
kilometraje semanal.